viernes, 30 de octubre de 2009

Nuevas tecnologías a nuestro servicio

La comunicación y la tecnología


El arte de comunicar con la llegada de las nuevas tecnologías de información y comunicación ha obligado a los profesionales en esta área a diversificar sus talentos y capacidades, a tener en cuenta nuevas audiencias y fuentes de influencia para cualquier información que se genera en el mundo. Este boom de NTIC genera un nuevo reto al comunicador y es controlar la pérdida de las relaciones humanas, entre todos debemos hacer un uso adecuado de estas herramientas, pero debemos fomentar los encuentros personales, de esta manera lograr un equilibrio justo de lo que tenemos, lo que somos y cómo lo utilizamos.

Entonces, la comunicación social vinculada con la tecnología es la respuesta a una nueva gran pasión que, en la medida que fue entrando en nuestras vidas, se fue apoderando de mis gustos y con el paso del tiempo el interés por conocerlas mejor fue convirtiéndose en una motivación permanente.

jueves, 29 de octubre de 2009

Medios masivos de comunicación

La otra cara de la moneda

Solo cosas buenas tiene esta carrera hasta lo que hemos visto, pero en la vida real, en la vida práctica, el ejercicio del periodismo está siendo manipulado por gobiernos, por entidades o por intereses que impiden que exista transparencia, que las percepciones para la sociedad de hechos o situaciones particulares no sean contadas de manera objetiva e imparcial. No hay un análisis que exponga todas las versiones y aquellos que lo hacen, sencillamente como respuesta encuentran que las puertas se cierran. Un ejemplo reciente se presenta en la columna de Claudia López, del periódico El Tiempo, publicado el pasado 13 de octubre del año en curso.

"Reflexiones Sobre Un Escándalo
Se preguntaba Rudolf Hommes en su columna de la semana pasada por qué unos temas se vuelven escándalos y otros no. Sugería que se requiere que el grueso del público tome conciencia y que haya un instigador. El cubrimiento que EL TIEMPO le dio al escándalo de Agro Ingreso Seguro (AIS) ofrece una oportunidad para reflexionar al respecto.

A diferencia de los demás medios escritos, EL TIEMPO no profundizó sobre el programa AIS sino sobre los efectos políticos del escándalo. Tomar ese ángulo era una decisión periodística válida dado que sus socios de la revista Cambio ya habían hecho el resto del trabajo. Sin embargo, más que un cubrimiento, lo que hizo EL TIEMPO fue una fabricación inducida para apoyar su interpretación deseada de los efectos políticos del escándalo.

La fabricación sesgada empezó con una pregunta en un foro en el tiempo.com, siguió con una nota que destacaba lo dicho por los foristas y concluyó con un supuesto artículo de análisis. En el foro se indagó a los foristas si creían que Arias debía renunciar por el escándalo de AIS. No sobra recordar que a EL TIEMPO nunca se le ocurrió preguntarles a sus foristas si Juan Manuel Santos debía renunciar por el escándalo de los ‘falsos positivos’. En el caso de Arias sí se le ocurrió. Culminado el foro, publicaron una nota titulada ‘Indignación y rechazo genera Andrés F. Arias por caso de Agro Ingreso entre lectores de eltiempo.com’, en la que destacaban que “la mayoría de usuarios le pide al ex ministro que renuncie a su precandidatura” y que “hubo muy pocos que defendieron a Arias”. Luego del foro inducido y la nota destacada, remataron con un artículo cuyo título sentenciaba: ‘Andrés Felipe Arias sale debilitado y Juan Manuel Santos logra ventaja en medio del escándalo de AIS’.

Es obvio que Arias sale debilitado, pero no es nada obvio que la consecuencia sea que Santos “logra ventaja”. EL TIEMPO asegura que el traspié de Arias “llevó a Juan Manuel Santos a convertirse en un ganador neto esta semana”. ¿De dónde saca EL TIEMPO que el espacio perdido por Arias fue ganado por Santos? ¿Hicieron una encuesta? No, pero a falta de encuesta el periódico usó su foro para lanzar la pregunta, inducir la respuesta y construir de allí sus conclusiones.

Aunque Arias no está compitiendo con Santos, sino con Noemí dentro de la consulta conservadora, el supuesto análisis ni siquiera menciona que una de las posibles ganadoras del desliz de Arias es Noemí. Además, el análisis se inventa un hecho para reforzar su argumento. Afirma que una de las razones por las cuales el fortalecido es Santos es que “los conservadores, además, tienen que someterse a una consulta interna para buscar su candidato, mientras ‘la U’ ya lo tiene: Santos”. ‘La U’ no ha escogido candidato presidencial. Lo único que le han ofrecido a Santos en la U es la jefatura del partido, no la candidatura presidencial. ‘La U’ es el promotor del referendo reeleccionista y si es aprobado es de esperarse que sea Uribe, no Santos, el candidato presidencial de ‘la U’. Supongo que esos hechos dañaban el “enfoque del análisis” y por eso fueron desechados.

“No será fácil que Noemí merezca el respaldo de Uribe, después de que ella lo ha acusado de ‘comprar’ el referendo y amenazado con ‘derrotarlo’ en las urnas.” Esta frase, casi transcrita de declaraciones de Santos, trata de presentar como periodística la versión de Santos de que él, a diferencia de Noemí, no es un traidor ni quiere derrotar a Uribe. Cualquiera que conozca medianamente la carrera de Santos sabe que cambiar de bando ha sido la constante de su ascenso político, al igual que de Noemí, y cualquiera entiende que ambos quieren suceder a Uribe; sólo que Santos quiere hacerlo sin que parezca una traición, agrego yo.

La calidad periodística de EL TIEMPO está cada vez más comprometida por el creciente conflicto de interés entre sus propósitos comerciales (ganarse el tercer canal) y políticos (cubrir al Gobierno que otorga el canal y a su socio en campaña) y sus deberes periodísticos. Este tipo de cubrimientos sesgados en nada contribuyen a resolver periodísticamente ese conflicto; lo único que logran es evidenciarlo.

N. de la D.: EL TIEMPO rechaza por falsas, malintencionadas y calumniosas las afirmaciones de Claudia López. La Dirección de este diario entiende su descalificación de nuestro trabajo periodístico como una carta de renuncia, que acepta de manera inmediata."

Una de tantas formas de comunicar

¿Comunicación Social?

La comunicación pertenece a la vida cotidiana, es llevar en las venas esa sensación incontrolable de contar todo lo que se ve, de transmitir mensajes claves a audiencias seleccionadas. Comunicar es un arte que logra generar sensaciones, sentimientos, emociones que difícilmente se consiguen en otra ciencia.

miércoles, 28 de octubre de 2009

La Comunicación Organizacional: Un mundo que genera alternativas de valor



La Especialización en Gerencia de la Comunicación Organizacional de la Universidad de la Sabana logró, en esencia, permitirme comprender con mayor claridad la acción transversal de esta ciencia que se convierte en arte, ver como ésta representa un epicentro del que se desprenden importantes procesos empresariales. Al estudiar esta especialización ratifiqué el proceso de valorización de la función del comunicador social, teniendo como base que lo que se planea y no se comunica bien, va a llevar a un resultado diferente al esperado; que los procesos de comunicación estratégicamente planificados están cobrando tal fuerza dentro de las organizaciones que en el futuro, los comunicadores organizacionales van a dirigir todos los procesos de mercadeo, publicidad y los relacionados con cualquier contacto que se genere entre stakeholders y empresa, situación que hoy se presenta en muy pocas compañías.

Una vez más, la Comunicación Social responde a la pasión que desde el principio ha promovido mis decisiones de estudios académicos formales e informales al tener como uno de sus principios la creatividad.

Grandiosos descubrimientos


El primer día de clase, un mundo nuevo, gente desconocida, todos con solo una cosa en común, el deseo por conocer el arte y ciencia de la comunicación. Hombres, mujeres, tímidos, extrovertidos, en fin, personalidades diversas que confluyen en un salón de clases donde se van a escuchar miles de historias acontecidas hace cientos de años o hace tan solo unos años o meses. Es una cadena de sensaciones indescriptible. En un principio cuando se decide estudiar Comunicación Social se percibe como una manera básica de periodismo, es decir, escribir, hablar o presentar información, un poco cumplir el clásico ciclo de la información, emisor – mensaje – receptor, teniendo en cuenta un código y unos canales. Ya se hablaba de feed back en ese momento, pero no con la fuerza que tiene hoy en día. Es cierto que se llega con cierto escepticismo, un mundo de reconocidas “roscas” iban a impedir entrar a ese cerrado paisaje de medios de comunicación masiva.

Esto es con lo que se llega, pero los descubrimientos, la gran importancia, poder, influencia y responsabilidad van flotando por el mar de información que se recibe. Las herramientas y el campo de acción tan amplio que tiene esta profesión, poco a poco se descubre y se evidencia ese gran impacto que enamora. Por qué impacto? Porque la comunicación está involucrada en todo lo que hacemos cotidianamente, no es solo aquello que vemos en los medios masivos de comunicación, es valorar cada detalle verbal y no verbal que los seres vivos logramos transmitir. Mientras estudie fui descubriendo mi gran inclinación por las herramientas tecnológicas que iban apareciendo, por aprender a utilizarlas y aplicarlas en mi profesión, integrando todo esto con otra gran pasión que descubrí que fue el diseñar gráficos con mensajes, fáciles de comprender y con un alto grado de receptividad para los diferentes públicos que podría dirigirme.
Al ir terminando la carrera profesional y recorrer un sinnúmero de experiencias y conocimientos, la Comunicación Social es una respuesta satisfactoria a mis deseos, proyectos y metas que se involucran en todos los procesos de la vida.

¿Por qué estudiar Comunicación Social?

Todo es cuestión de historia…

Cuando uno se encuentra en el proceso de definir su futuro y elegir una carrera profesional, cuando el cambio de vida del colegio a la universidad está a tan solo un pequeño paso, el abanico de alternativas es tan grande, tan infinito que uno puede sentirse aturdido del exceso de información recibida. Afortunadamente los gustos de cada persona son un norte clave para saber hacia donde dirigir la búsqueda, para definir la decisión final. La experiencia personal siempre me orientó hacia la creación y manejo de información. El gusto siempre fue poder desarrollar historias y transmitirlas de una manera particular, especial para quienes la escuchan, para que les guste, les atraiga y quede la sensación de satisfacción sobre la información recibida. En la Comunicación Social y el Periodismo encontré la respuesta, ahí estaba reunida la posibilidad de desarrollar mi imaginación, de ir tras historias atractivas y poder llegar al fondo de cada detalle y construir una gran aventura. Eso representó para mi empezar a estudiar esta carrera, vivir esa aventura en la que encontraba teorías, prácticas, aplicaciones, modelos, estrategias, guías que servían constantemente de fundamento para que cada palabra fuera perfecta.

En la Comunicación social, encontré respuesta a mis gustos, a mi pasión y a mi manera de expresar todo lo que de otra forma o en otros contextos no era posible.

La comunicación más allá de lo que vemos, es lo que vivimos